
En la primavera de 2024, por iniciativa de una familia, se hizo llegar a todas las familias del centro un mensaje animándolas a hacer algo respecto al patio, teniendo en cuenta sus carencias. A partir de ahí, 10 familias se reunieron y se creó una comisión dentro del AFA. Tras ponerse en contacto con la escuela y el ayuntamiento, las familias vimos que la necesidad de un proceso de transformación era una preocupación compartida. Analizamos procesos realizados en escuelas del entorno y, con la intención de emprender ese camino, comenzamos a contactar con profesionales para valorar diferentes opciones.
Tras analizar distintas experiencias, vimos la necesidad de poner en marcha un proceso participativo que tuviera en cuenta a toda la comunidad.
Para poder llevar a cabo el proceso, y viendo la necesidad de un patio inclusivo, solicitamos una subvención del área de igualdad de Diputación. De esta manera, conseguimos la mayor parte de la financiación necesaria para el proceso participativo. El ayuntamiento mostró su intención de financiar el resto.
Así, el proceso participativo se puso en marcha entre septiembre y diciembre de 2025, lo que permitió analizar las necesidades de la comunidad, recoger propuestas y realizar un diagnóstico de la situación. Para ello, contratamos a la arquitecta Ianire de Andrés.
Durante el desarrollo del proceso participativo, se creó un grupo motor formado por profesionales de la escuela, familias, el ayuntamiento y la coordinadora de la haurreskola, siendo Ianire de Andrés la dinamizadora.
El resultado del proceso participativo de toda la comunidad ha sido un anteproyecto, que esperamos sirva como base para el proyecto que se llevará a cabo en el futuro.
